Consejos para mudarte a vivir solo y no morir en el intento

¡Por fin lo has conseguido! Tienes trabajo e ingresos suficientes como para permitírtelo, así que emprendes el vuelo de casa de tus padres y te vas a vivir solo, ¡Felicidades!

Aunque este momento pueda parecer idílico, iniciar un proceso de mudanza siempre es complicado, sobretodo al principio. Y si te mudas tú solo, muy pronto descubrirás por qué…

Pero tranquilo, en este artículo te damos una serie de consejos para que puedas mudarte solo sin morir en el intento.

Evita cargar a tus amigos y familiares con la mudanza

Es tentador apoyarte en otros para realizar esta tarea por ahorrar en costes de mudanza. De hecho, puede que tus amigos y familiares te ayuden a hacer la mudanza con la mejor de las intenciones. Pero una mudanza por cuenta propia puede ser peligrosa para ti y para los tuyos.

¿Peligrosa? Sí, has leído bien. Pretender que tus amigos carguen con tus cosas hasta tu próxima vivienda puede desembocar en lesiones y accidentes para ellos y para tus propios muebles, por no conocer la forma apropiada de transportar tu mudanza. Después de todo, no son profesionales y pueden cometer errores.

Déjale esta tarea a los expertos, ponte en contacto con una empresa de mudanzas para que se encarguen del transporte de tus muebles. De esta forma, garantizarás que tus cosas lleguen en buen estado y no cargarás a tus seres queridos con el peso de la mudanza. En lugar de eso, da una fiesta de inauguración cuando ya te hayas instalado, ¡E invítalos!

¡No saquees la casa de tus padres!

Está bien que quieras llevarte algunos muebles de tu antigua casa a tu próxima vivienda, pero asegúrate primero. ¿De verdad quieres llevar en tu mudanza ese escritorio con pegatinas de los Simpson? Ten en cuenta que si después te arrepientes y quieres tirarlo, habrás hecho el viaje en balde.

En lugar de llevarte cualquier cosa por el miedo a verlo todo vacío (o porque tu madre ha insistido) elige bien qué quieres llevar en tu mudanza. Coge solo aquello que sea imprescindible o aquello que realmente quieras tener en tu casa en el futuro.

Si tienes dudas sobre si realmente quieres o necesitas llevarte ese objeto en tu mudanza, hazte esta serie de preguntas: ¿Voy a usarlo alguna vez? ¿Es necesario en mi día a día? ¿Me trae buenos recuerdos o aporta algo a mi vida? Responder afirmativamente a estas cuestiones sobre un objeto, mueble o utensilio, te dará las claves para saber si merece la pena llevarlo contigo en tu mudanza.

Ni dejes que otros utilicen tu casa como trastero

Puede que tus amigos y familiares más cercanos, ante la noticia de que en breve comenzará tu mudanza, decidan “regalarte” todos los muebles que ya no usan. Un televisor viejo, una lámpara torcida, un sofá cojo… Seguramente, estos sean enseres que todavía sigan en su casa y de los que aún no han conseguido desprenderse.

En lugar de aceptarlos por temor a ofender a quienes te lo han ofrecido, rechaza con amabilidad aquellos muebles que te regalen o vendan tus amigos y familiares.

Por supuesto, si alguno de los objetos, electrodomésticos o muebles que tus allegados quieran darte es de tu agrado o interés, acéptalo y expresa tu gratitud a la personas que tuvieron este hermoso gesto contigo.

Plasma tu personalidad en tu nueva casa

Si has vivido siempre con tus padres o con otras personas, puede que la decoración no haya sido de tu gusto. Sobretodo si no has podido elegirla tú mismo.

Pero tranquilo, ahora que te vas a vivir solo, tendrás la oportunidad de elegir la decoración de tu casa. Acomoda los espacios a tu gusto, de acuerdo a tu personalidad y a tu estilo de vida.

Si necesitas ideas, puedes encontrar algunos vídeos o visitar portales de decoración para obtener la inspiración que necesitas.

Y ahora… ¡A disfrutar!

Tras aplicar estos consejos, ahora solo queda dar el paso de la mudanza, instalarte en tu nueva casa y comenzar a disfrutar de tu propio espacio. ¿Te han servido estos tips? Te deseamos suerte y esperamos que aprendas mucho de esta experiencia.

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