El primer paso consiste en la protección del contenedor dónde va a realizar el vehículo el transporte internacional a Canadá. A continuación se rellena el check car, que es el documento de control de estado del automóvil. En éste documento indicamos el estado del vehículo, si tiene algún desperfecto, kilometraje, nivel de combustible, número de matrícula, rueda de repuesto… es decir la información básica del coche.

Una vez rellenado el check car procedemos a la carga del coche y su colocación dentro del contenedor. Debemos de frenarlo con el freno de mano y se mete la primera marcha para que auto no se mueva. Abrimos el capot del coche y aflojamos los bornes de la batería para preservar el buen funcionamiento de la misma después de un largo transporte marítimo internacional a Canadá. Cerramos el capo y trincamos las ruedas del coche con maderas para inmovilizarlo durante el embarque. Una vez el coche está perfectamente estivado, lo fotografiamos para poder demostrar su estado en caso de que hubiera un siniestro  en el transporte marítimo internacional a Canadá.

A continuación procedemos al cierre del contenedor y su precintado. Tomaremos también fotografías del número del precinto y anotaremos el número de contenedor para la confección de su contrato marítimo.

A continuación embarcamos el contendor en el puerto de origen para el transporte interancional a Canadá. A su llegada al puerto de destino se comprueba el número de contenedor y chequeamos que el precinto sea el mismo y además no esté manipulado. Nuestro equipo rompe el precinto y abre con cuidado las puertas, retiramos las maderas y destrincamos el auto. Colocamos las rampas midiendo la anchura de los ejes y bajamos el coche. Una vez en tierra el cliente comprueba que el coche no ha sufrido ningún desperfecto, nos firma los documentos pendientes  y le entregamos sus llaves.

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